Cuando se acerca San Valentín, no falla: encargas flores a domicilio en Sabiñanigo como muestra de tu amor. Pero ¿sabes el porqué?

Las flores resultan perfectas. Son bonitas, varias de ellas tienen asignada la misión de transmitir este sentimiento por su especie o por su color, decoran, alegran el ánimo, la vista y, muchas, el olfato.

Pero vamos a contarte otras cosas. A partir de ahora, cuando encargues flores a domicilio en Sabiñanigo, entenderás ese «porqué».

San Valentín fue un sacerdote que casaba a escondidas a parejas de jóvenes enamorados, ya que el emperador, Claudio II, había prohibido tajantemente el matrimonio ante su firme creencia de que los soldados rendían mejor en las batallas si eran solteros y no tenían hijos.

El destino quiso que lo descubrieran, por lo que fue apresado y condenado a muerte. Antes de su ejecución, un 14 de febrero, dio a la hija de uno de sus carceleros una nota. La muchacha se sorprendió, pues era ciega, pero la cogió y se fue. Llorosa, miró la misiva como acto reflejo y, ante su asombro, pudo leer: «de tu Valentín». Ella plantó en su sepultura un almendro —cuyas flores son de color rosa— como símbolo de amor y gratitud por el milagro.

Y de ahí que las flores rosas representen el amor. Pero hay más.

Cupido, dios del deseo e hijo de Venus, diosa romana del amor, llevaba néctar al resto de deidades cuando, por accidente, derramó parte del licor, brotando una rosa roja en el punto exacto donde cayó.

Cuando murió Adonis, novio de Afrodita —a la que no se podía conquistar sin regalarle rosas—, estas se convirtieron símbolo del amor eterno.

Y cuando Zephynus le regaló a Chloris el mundo de las flores, lo primero que hizo ella fue crear una rosa.

En Yerbaflor te invitamos a seguir la tradición con nuestras preciosas composiciones florales.